Barcelona, capital de una
actual incertidumbre política consecuente de una búsqueda independentista,
llamada Cataluña, ve ya lejano aquel 19 de diciembre de 2009 en Abu Dhabi el
momento que causaría un parteaguas en la consecución masiva de títulos a nivel
mundial. Aquella noche frente al campeón de la Copa Libertadores, Estudiantes
de la Plata, cuyo capitán, Sebastián, “La Bruja” Verón se convertiría años
después en el presidente de la institución argentina, el equipo de Josep
Guardiola saltaría al campo para consagrarse campeón del mundial de clubes y,
de esta manera, firmar el sextete; la consecución de 6 títulos oficiales en un
año futbolístico.
Hoy, casi 8 años más
tardes, a pesar de que el equipo blaugrana sigue derrochando tintes de
autoridad, ha quedado ya lejos de aquella máquina avasalladora que muchos
compararon con la Holanda de Johan Cruyff y que deleitó a millones con su “futbol
total”. Pero, ¿Qué ha cambiado?
La marca patrocinadora,
los colores, el inmueble y la ferviente ilusión que respira los fines de semana
el Camp Nou se mantienen intactas, sin embargo, la fórmula se ha visto
alterada; una fórmula que representaba años de trabajo pero se expresaba en dos
palabras: La masía. En aquella temporada, Barcelona, comenzó a producir futbol
así como en los años 80 se comenzó a producir música independiente: creando un
nuevo camino desatendiendo a las fórmulas ya concebidas para obtener el éxito.
En la plantilla titular del Barcelona había al menos 8 jugadores trabajados
desde fuerzas básicas, mismos que un año después, serían parte ineludible y
fundamental del primer campeonato mundial de España en su historia.
En la actualidad, los
catalanes, habiéndose convertido en un equipo de convocatoria mundial,
levantando aficiones en cada rincón del planeta y registrando ingresos
estratosféricos de 708 millones de euros según su junta directiva, ha optado en
los últimos años por comprar en vez de producir, un ejercicio que se podría
considerar mainstream en la comunidad de las potencias futbolísticas mundiales.
Tan solo 150 millones han gastado este año en Ousmane Démbéle de 20 años
proveniente del equipo Alemán, Borussia Dortmund. Y registras únicamente a 4
jugadores de La masía en su plantilla titular.
Las leyes del
conocimiento empírico en la élite del futbol mundial, determinan que si quieres
triunfar debes gastar, mas no especifican cuánto ni cómo; algunos se abalanzan
incontrolablemente sobre las joyas ya consolidadas y otros, más estudiosos,
apuestan por las futuras promesas. Aquel Barcelona del 2009 revolucionó el
pensamiento estratégico en busca del éxito y se desatendió de la tendencia
mayoritaria que comandaba su vecino residente en Madrid. Barcelona dejó de
gastar en los peces gordos y en los pequeños herederos extranjeros, ellos
gastaron en su gente y como resultado: la más grande epopeya que se ha visto en
la historia del futbol a nivel de clubes.


Gran análisis de los elementos que generan el mainstream
ResponderEliminar