Por: Gabriel Preciado
Muchas situaciones en la vida logran, como dice una
tía, “sacarme de quicio”: el vecino que obstaculiza mi cochera con su auto,
tener que convivir con gente desordenada, que la pizza que encargué se tarde más
de media hora en llegar, esos tormentosos lapsos sin futbol que vivimos entre
cada torneo… Sí, ese angustioso receso
que toma la liga local después de haber definido quién es el campeón.
Está de más decir que los partidos de pretemporada,
donde no hay nada en juego, y que son caracterizados por su falta de garra y un
sinfín de experimentos tácticos, no me satisfacen; es como si sólo tuvieras
permitido poder oler aquel delicioso platillo que tanto anhelas degustar.
Pero, sobre todo, agreguemos a este martirio que,
durante este periodo, los medios hacen de las suyas y venden sólo rumores: “Dicen que es un hecho que ‘Fulanito’ viene
como refuerzo.” “Hay versiones acerca de que éste es el nuevo uniforme del
equipo.” “Termina un ciclo: ‘Perengano’ dejará la escuadra en el próximo draft.”
¿Cuál es la razón por la que una empresas
informativa, de las grandes, recurre a divulgar noticias infundadas? ¿Las
ventas? ¿Y pisotear su prestigio a cambio de esas ventas vale la pena? ¿Acaso es fácil recuperar la credibilidad?
A principios de este año, la empresa encuestadora Parametría
realizó un estudio sobre la confianza en medios tradicionales de comunicación.
Los resultados son catastróficos y marcaron un hito por el nivel histórico de percepción
negativa de los medios masivos: sólo 19% de los entrevistados afirmó tener
mucha o algo de confianza; 18% señaló que confía en los noticiarios de radio, y
17% en los de televisión. Es decir, ocho de cada diez mexicanos desconfía de
estas fuentes de información. Hace 15 años, este mismo estudio revelaba que el 70%
de los mexicanos confiaba en los noticieros de televisión; 64% en noticias
difundidas vía radio; y 58% en la información de los periódicos. [1]
Lo más curioso de todo esto es que, definitivamente, parece que
estamos más preocupados nosotros por esta situación que los mismos medios.
[1] Medios de comunicación con la
credibilidad en la lona. http://ibero.mx/prensa/analisis-medios-de-comunicacion-con-la-credibilidad-en-la-lona


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