Por Gabriel Preciado
Corría el año 1916 cuando, en la Ciudad de México, dos
escuadras de futbol organizadas por adolescentes, el “Récord” y el “Colón”,
decidieron fusionar sus filas para crear un solo equipo: el Club América.[1]
En general, durante sus primeras décadas de existencia,
no le fue tan mal a este conjunto, pero lo que representó un parteaguas en su
historia, fue el haber sido adquirido por Emilio Azcárraga Milmo, entonces dueño
de Telesistema Mexicano (hoy Televisa),
en julio de 1959. “No sé nada de futbol,
pero sé de negocios y voy a convertir al América en un negocio bien
administrado y redituable”, fueron las palabras de Azcárraga Milmo durante
su presentación ante los jugadores y el entrenador Fernando Marcos.[2]
Entonces, cuando el profesionalismo era aún muy joven en
nuestro balompié (éste comenzó en 1945), al igual que su mercadotecnia, América
era el único club que contaba con toda la maquinaria de una televisora (y una
de las más importantes del mundo) trabajando a sus pies, dándole identidad y
comercialización, para posicionarlo como uno de los cuadros con más seguidores
de nuestro país. Volverlo popular. Un fenómeno de masas. Mainstream.
De acuerdo con Frédéric Martel, la palabra mainstream significa literalmente
“dominante” o “gran público”, y se emplea generalmente para un medio, un
producto de televisión o un producto cultural destinado a una gran audiencia; de ahí que esta corriente sea considerada algo contrario al arte.[3]
De esta forma, los medios dictan qué consumes; tus gustos
están moldeados por ellos. Lo “popular” toma forma a lo largo y ancho de su
espectro de alcance; incluyendo cosas tan pasionales como el futbol.
[1] Historia
del Club América. https://www.clubamerica.com.mx/historia/
[2] Televisa compra al América y nace el
'odiado' antagonista. http://www.record.com.mx/futbol-futbol-nacional-america/televisa-compra-al-america-y-nace-el-odiado-antagonista


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